viernes, 5 de junio de 2015

Píctima y socrocio

Después de salir de la casa de los duques, don Quijote hace el famoso elogio de la libertad que acaba así:
¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!
Inmediatamente Sancho pone el contrapunto:
—Con todo eso —dijo Sancho— que vuesa merced me ha dicho, no es bien que se quede sin agradecimiento de nuestra parte docientos escudos de oro que en una bolsilla me dio el mayordomo del duque, que como píctima y confortativo la llevo puesta sobre el corazón, para lo que se ofreciere, que no siempre hemos de hallar castillos donde nos regalen, que tal vez toparemos con algunas ventas donde nos apaleen.
El DRAE no trae píctima con "c" sino pítima:  socrocio que se aplica sobre el corazón. 

¿Socrocio? Sí, socrocio: emplasto en que entra el azafrán.

lunes, 27 de abril de 2015

Tégula, asfódelo y favila

Aquí sólo un fragmento
de tégula romana...
(Antonio Colinas, En la fragua)
 "Tégula" no viene en el DRAE, vigésima segunda edición. Significa "teja". 



Asfódelos:
con vuestro temblor
bajo la brisa 
me estáis diciendo adiós 
entre espigas de plata. 
(Antonio Colinas, Llamas en la morada XV)

Estas plantas de la familia de las lileáceas se llaman también "gamones". Crecían en los prados del Hades donde habitaban las almas sin pena ni gloria.



...una brizna de ti, una favila...
(Antonio Colinas, Llamas en la morada XXVI)


Aquí "favila" es brasa o rescoldo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Velintonia.

en la penumbra de un jardín 
al pie de una robusta velintonia
(Antonio Colinas. Canciones para una música silente.)
La velintonia (o wellingtonia) es una secuoya; un árbol enormísimo. Dio nombre a una calle de Madrid en cuyo número 3 -en una casa, claro-  vivió Vicente Aleixandre. Luego le dieron a la calle el nombre del poeta, cosa que a este, al parecer, no le agradó porque pensaba -con razón- que quienes le mandasen una carta tendrían que escribir en el sobre su nombre dos veces.

Acónito: la flor que nos trajo el Can Cerbero

Eumelo, en sus Historias,
nos dijo que Aristóteles murió
tras beberse la savia
de la flor del acónito,
la flor que el Can Cerbero
-el de las tres cabezas,
el demonio del pozo,
el guardián infernal-
nos trajo al mundo.
(Antonio Colinas. Canciones para una música silente.)
Es una planta venenosísima, por lo visto.  

viernes, 27 de febrero de 2015

La tontina es un negocio.

En Justicia agraria, Paine concentra su meditativa atención sobre el hecho de que la tierra era al principio de todos. A partir de ahí hace una serie de interesantes -y, en cierto modo, avanzadas- observaciones acerca de la necesidad -acuciante ya en el siglo XVIII- de redistribuir la riqueza para hacer justicia a los que solamente han tenido como herencia la pobreza. Además propone un plan que viene a ser algo así como un impuesto para crear un fondo social. Él lo dice mejor, claro.
Hablando de ese plan asegura que
Para la numerosa clase desposeída de su herencia natural por el sistema de la propiedad de la tierra será un acto de justicia nacional. Para las personas que mueran teniendo una aceptable fortuna funcionará como una tontina para sus hijos.
¿Tontina?
Viene en mi auxilio el DRAE.

tontina.
(De L. Tonti, banquero italiano del siglo XVII, inventor de esta clase de operaciones).

1. f. Com. Operación de lucro, que consiste en poner un fondo entre varias personas para repartirlo en una época dada, con sus intereses, solamente entre los asociados que han sobrevivido y que siguen perteneciendo a la agrupación.

viernes, 20 de febrero de 2015

Faisán y camemoros.

En El jilguero un tipo se va a suicidar y tiene que decidir si su última comida será una cosa sencilla, como el pollo, o un lujo asiático. Para lujo asiático se le ocurre faisán y camemoros. En el DRAE no aparece la palabra "camemoro". Se trata, al parecer, de una baya silvestre, como las moras pero de color anaranjado. En Wikipedia la llaman rubus chamemorus y mora de los pantanos. Los amables ingleses la llaman cloudberry. Y en otro sitio mora boreal.
Si me condenan a muerte y me permiten elegir mi último menú, pediré faisán y camemoros. Me encanta el lujo.

jueves, 19 de febrero de 2015

La venganza de Donna Tartt.

Donna Tartt vuelve al ataque y escribe en "El jilguero"

El tiroteo desencadenó mi tinnitus...

Está hablando de un tiroteo emocionantísimo y usa palabras como "epoxi" o "tinnitus". Uno, claro, tiene que investigar a fondo y dejar el emocionante tiroteo para comprobar que "tinnitus" no viene en el DRAE. 

Al parecer, si un tiroteo desencadena en uno un tinnitus, lo que pasa es que a uno le zumban los oídos.